25
oct 12

Los bolsos de Laura Vela

Adicción:

1. f. Hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos.

2. f. desus. Asignación, entrega, adhesión.

3. f. Los bolsos de Laura Vela.

Pues sí, los bolsos de la diseñadora española Laura Vela me gustan muchísimo por la mezcla de pieles, colores y estampados, unidos a un diseño que me parece muy estiloso sin dejar de ser práctico. Afincada en Nueva York, sus creaciones están teniendo gran éxito entre la high society neoyorkina y entre actrices y chicas it. Wow,wow,wow!

Yo  cuando los descubrí  sentí un flechazo, aunque es un amor imposible, pues, por desgracia, ¡ no son nada baratos!

Música: “My Bag”, de Lloyd  Cole & The Commotions

 


20
oct 12

El encanto de Iparralde

Nada me puede gustar más que descubrir lugares y encontrar los rincones más curiosos en los sitios más inesperados. Ascain, Ainhoa y Ezpeleta  son tres pueblecitos del país vasco-francés donde no había estado nunca, cada cuál más pintoresco.

Encerrados entre montañas y rodeados de verde, parece que en ellos el tiempo  ha quedado congelado con placidez.  Huelen a pimienta, a macaroons, a pimiento rojo secado al sol,  queso artesano y pastel vasco. En sus calles irregulares, de casas blancas con vanos de ventanas y puertas rojos, verdes, azules; uno no se espera encontrar galerías de arte y tiendas tan curiosas como las que me fui topando.

Se nota incluso aquí, perdidos en el monte, el charm francés: todo está muy cuidado y hecho con gusto. Son pueblos de casas  antiguas tradicionales pero perfectamente conservadas y con rinconcitos preciosos. Las iglesias de Ainhoa y la de Ezpeleta son además muy distintas a las que podemos encontrar a nuestro lado de la frontera, tienen definitivamente un toque arquitectónico francés, y en los cementerios que las rodean podemos ver unas lápidas circulares llamadas discoidales,  típicas de la cultura vasca y de origen ancestral.

Música: Ton héritage, de Benjamin Biolay

Me llamó la atención un comercio muy atractivo y original que jamás hubiera imaginado en en estos pequeños pueblos. Tiendas repletas de mantelerías de colores, restaurantes familiares con menús en pizarras y farolillos en las terrazas, un artesano fabricante de piezas de vidrio espectaculares, una exposición de esculturas hechas con cucharillas de metal(impresionante), una tienda de bistutería preciosa, otra de perfumes y cosméticos artesanales, tiendas gourmet muy apetitosas o un showroom de dos jóvenes artistas donde se podían encontrar mil tesoros, desde lámparas con forma de seta que parecían sacadas de un cuento a curiosas esculturas animales, cuadros con tinta china o muebles esculpidos de piezas de madera en forma de pera.

Lo más alucinante de todo fue toparnos, en plena calle principal( y casi única) de Ainhoa, con un hombre que estaba colocando en la elegante balaustrada de la escalera de un edificio palaciego una serie de piezas de joyería increíbles. Un collar enorme alrededor del cuello del  angelote que remataba la escalera, unos pendientes colgando de una protuberancia de la barandilla…

Me acerqué para sacar unas fotos pero no me lo permitió, explicándome que era diseñador de joyería de alta costura para Chanel o Jean Paul Gaultier y que las piezas estaban protegidas. Eso sí, nos invitó a echar un vistazo al recibidor del palacio:  alucinante.  Lo mejor era el propio diseñador, que no podía ser más prototípicamente francés: camiseta marinera, pantalones capri y boina ladeada.  Os lo aseguro. Surrealista. Si queréis saber sobre él, su página web es Le monde d’obré énéa


03
oct 12

Rose, je t’aime

Poderoso y frágil, inocente y pícaro, optimista o lánguido. El rosa es un color de contrastes. Este es mi particular alegato a un color tachado siempre de cursi o asociado al remilgo femenino. ¿Y al final no queremos todos ver un poco la vida de color de rosa? Para el gris ya está el pan de cada día. Rose, je t’aime.

La rosa

La rosa, la rosa pura.
Quiero mandarte la pura rosa.
La que no tiene símbolo ni signo.
La que no pese
porque recuerda un recuerdo.
La que no cante
porque se cogió con el gozo.
La que no tenga fecha,
la que sea su nacimiento puro
sucediendo a su mismo capullo.
La que no diga: “Me quieres”, ni: “Te quiero”.
La que diga tan sólo: “Soy mis pétalos,
mi color, mi forma, soy la rosa pura. Tómame”.
La que no pida
que te la pongas en el pecho.
La que se contente con el encuentro
de su color y tus ojos,
de tu mirada, un instante.
Con el contacto
de su materia y tu vida: tu mano, un instante.
La que te deje vivir
sin rosas, si tú no quieres
tener la rosa en tu vida.

Pedro Salinas

PD: Muchas de las imágenes pertenecen a Rôses by…Lancôme, un libro precioso que recoge la visión de diferentes fotógrafos y artistas sobre esta flor. ¡Muy recomendable!

 ♫ ♪ Música: Neon Rose, de Jesse Woods

 

Imágenes de The Cherry Blossom Girl, Rôses by…Lancôme y Pinterest