28
abr 12

Bonitas diferencias

Me miro esta mañana en el espejo. Es raro contemplarse a uno mismo en su reflejo, hay una sensación como de sorpresa y, a la vez,  de desconcierto rutinario.  Me devuelve la mirada una chica pálida y delgada de ojos demasiado grandes y cuello demasiado largo. Me acerco más y deslizo las yemas de los dedos sobre mis ojeras perennes. Sí, esas que llegaron un día, se aposentaron bajo mis ojos y nunca más se fueron. “Te dan un aire de heroína romántica, Carmen”, intento consolarme.  Es entonces cuando me fijo en mi nariz(demasiado pequeña para mi cara según un amigo, ya véis qué majo es mi amigo) y desciendo hasta mi boca, acariciando  la cicatriz que acompaña mi labio desde los 7 años.

Así, en estos momentos de somnolencia mañanera, aún en pijama, me he puesto a reflexionar, ¿qué es la belleza? Desde luego, a todos nos viene el mismo canon estético a la mente: juventud, delgadez, simetría. Pero a mí no me convence. A ver, seamos honrados. Por supuesto que la gente que cumple esos cánones nos llama la atención, pero también sufrimos hoy la lacra de una belleza aséptica, sosa, aburrida, uniforme. Esa belleza impersonal y sin gracia de caras y cuerpos  iguales.  Nos creemos quizá que eso es la perfección, olvidándonos de las pequeñeces que conforman lo que es bello.

Música: All Eyes On You, de Diego García

A mí me parece precioso el hoyuelo junto a la comisura que tienen dos amigos míos. Ojalá tuviera yo uno.  Dan un toque tan tierno, tan dulce y personal…Me encantan esas pequeñas cosas. Cosas normales, imperfectas, corrientes, naturales. Pecas, la arrugita de concentración en el entrecejo de mi madre, andar metiendo las piernas hacia dentro, las uñas mordidas de mi hermana, mis entrecerrados ojos de miope cuando voy sin lentillas intentando ver quién me saluda,  rizos rebeldes que mi amiga odia y yo envidio,  narices de formas curiosas, la barrigita cincuentona de mi padre(a la que incluso mis hermanos y yo ponemos nombre) o las barbas de tres días.

Ninguno seríamos nosotros sin todas esas pequeñas cosas personales que nos diferencian de los demás y que son, al fin y al cabo, parte de la vida. Vale, ya quisiera yo tener una talla más de pecho o que mis ojos fueran verdes, pero, ¿no es más bello lo natural y que cada uno sea como es a ser todos iguales?

Pasé años avergonzada de mi cicatriz. Está en un lugar tan visible, es tan obvia, tan llamativa. Pero tenía 7 años, así que luego me acostumbré a ella, la acepté como parte de mi vida. Hoy ya casi ni reparo en que la tengo y, cuando lo hago, me gusta, es parte de mi historia,  mi marca de batalla y, además, tengo una amiga a la que le parece muy sexy(va por tí, querida Elvira). Sea como sea, todos tenemos complejos, pero no nos damos cuenta de que nadie, nadie, nadie, es perfecto. Y buff, es un alivio, porque es mucho más bonito y divertido. Así que, quiérete más, porque cada uno a su manera, somos únicos. Love Me Do.


15
abr 12

Llovía y llovía

Llueve, llueve y no deja de llover. Uno se levanta con la vaga sensación de que todos los días son iguales. Esa misma luz fría, el constante cielo encapotado y los mismos  goterones deslizándose por mi ventana Velux. Estos días es mirar al exterior y que te invada una melancolía…

A pesar de ello,  me doy cuenta de que la lluvia es también bonita, a su manera.  Si miras bien, puede ser incluso mágica y divertida. Todo posee una humedad palpitante de vida.  Se refleja en los charcos formados en las irregularidades del suelo, en los riachuelillos de los bordes de las carreteras que corren, rápidos, a colarse a borbotones por las alcantarillas arrastrando hojas, palos y basura acumulada.

Hay algo especial en la forma en que las calles brillan después de haber llovido y,  ¿no os encanta el olor después de que haya caído un chaparrón?  o ¿ la sensación de sentirte protegido bajo tu paraguas mientras oyes las gotas deslizándose sobre él?

Música: Raindrops keep falling on my head, de B.J. Thomas

A mí, por ejemplo, me encantan las tormentas de verano. Esas que te pillan en la playa o andando en bici, que aparecen por sorpresa y que, cuando se van, dejan la promesa de un día brillante. La lluvia puede ser melancólica, pero hay también algo de salvaje, de desafiante libertad y de expansión de los sentidos, en exponerse bajo las gotas.  Te mojas sí, pero hay algo muy sensorial( incluso sensual) en ello.  ¿No son acaso las escenas románticas bajo la lluvia algunas de las más memorables del cine?

Una amiga mía se empeña en ir sin paraguas cuando el cielo empieza a llorar, le gusta sentir la humedad en el rostro. Yo lo he probado alguna vez y, aunque siga sin entender la razón, es cierto: hay un algo juguetón, una especie de felicidad infantil y libre, que se desata cuando bailas bajo la lluvia.  Parece de alguna manera limpiar todo, borrar la suciedad y deshacer lo que nos ahoga.

Imágenes vía Pinterest


05
abr 12

Lykke Li canta y Tarik Saleh dirige = 10

La música y el cine parece aliarse cada vez más incluso para crear vídeos musicales que acaban siendo pequeñas películas. Hoy os traigo dos ejemplos con unos vídeos musicales que me gustaron mucho de la muy recomendable cantante sueca Lykke Li.

Los singles  Sadness is a Blessing y I Follow Rivers pertenecen a Wounded Rhymes, el último álbum de la cantante. Los vídeos los dirigióTarik Saleh, un director, publicista, periodista y productor sueco de origen egipcio que ha creado dos piezas peculiares pero que, para mí, transmiten de forma muy sutil cosas muy complejas. Creo que logran captar genial el espíritu de las canciones de Lykke Li, que mezclan estilos musicales, instrumentos con dejes étnicos, ritmos cambiantes y letras profundas. Espero que os gusten tanto como a mí.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Xu-b3u5jDiU[/youtube]

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