29
nov 11

Macaroons, oh la la

Los macaroons se han puesto de moda, y es normal porque están buenísimos y son muy vistosos. Sin embargo, son bastante caros, por lo que me ha alegrado encontrarme con esta receta bastante sencilla de hacer. No sé si quedarán como los auténticos, pero no me he podido resistir a enseñárosla, espero que os guste y…¡bon appetit!

Los ingredientes que se necesitan para 24 unidades son:

150 g de claras de huevo

75 g de azúcar

200 g de azúcar glas

140 g de almendra molida

unas gotas de colorante rojo(o del color escogido)

1 cucharada de agua de rosas o esencia

Relleno:

250 g de mermelada de frambuesa(o del sabor escogido)

1 cucharada de agua de rosas

Necesitaremos también batidora con varillas, una manga pastelera y una espátula.

Primer paso:

Mezclamos el azúcar glas con las almendras molidas de forma homogénea.

Segundo paso:

En otro recipiente, batimos las claras de los huevos a punto de nieve hasta conseguir una textura bastante firme, lisa y brillante.

Tercer paso:

Añade a las claras de nieve anteriores la cucharadita de colorante y la de esencia o agua de rosas( menos es más en este paso, e incluso puedes omitirlo). Mezcla bien y añade el azúcar normal  hasta que quede una crema homogénea.

Cuarto paso:

Lo más importante de todo viene ahora: añade a la mezcla anterior las almendras y el azúcar  mezclados en el primer paso. Es esencial removerlo todo con una espátula hasta conseguir la textura adecuada, que debe ser como la lava, ni demasiado dura ni demasiado líquida, tampoco debe contener grumos, pues eso creará burbujas de aire en nuestros marcaroons.

Quinto paso:

Colocamos la mezcla en la manga pastelera y vamos haciendo pequeños montoncitos, bien separados entre sí. Los metemos en el horno durante unos 20-25 minutos a 160º hasta que la capa superior quede dura.

Sexto paso:

Mientras se hornean, preparamos el relleno.  En esta receta se aboga por la simplicidad: mantequilla mezclada con  mermelada de frambuesa. Puedes jugar con el sabor de tu relleno añadiendo chocolate, mermeladas de otros sabores,etc.

Paso final:

Coloca con la manga pastelera un poco del relleno sobre uno de los macaroons, cúbrelo con otro y…¡a disfutar!

Imágenes de: From me to you


23
nov 11

¿Recuerdas?

Carpe diem. Vive el momento, vívelo porque jamás volverás a experimentarlo, aunque será parte de ti y de los demás que los vivan para siempre, y  eso es lo mejor de todo.

He pasado este fin de semana con mis abuelos, que viven en otra ciudad. Paseando con ellos por las calles de ese lugar asociado a vacaciones infantiles, nos fuimos encontrando con numerosos amigos y conocidos suyos, personas ajenas para mí pero parte del camino de sus vidas. Yo los observaba hablar entre ellos, saludarse con familiaridad y  preguntarse por la salud. Con una mezcla de curiosidad  casi obsesiva por el paso del tiempo, me fijaba en cómo éste  les habría afectado: reparaba en sus manos arrugadas, en las dentaduras oscurecidas, los andares difíciles apoyados en un bastón, los hombros encorvados. En las redes de arrugas alrededor de los ojos, las manchas oscuras en la piel, las cabezas ralas.  Me preguntaba luego cómo habrían sido, qué ropas habrían llevado, qué música les habría gustado, y me los imaginaba jóvenes, como yo.

Música: Remember, John Lennon

Mientras yo los miraba ellos hablaban.  Hablaban del  pasado, de sucesos ocurridos, recordaban detalles de cuándo mi madre y mis tíos eran pequeños, de cuando mis abuelos eran jóvenes y de cuando los tiempos eran otros. Reían recordando, me examinaban sonrientes para ver a quién me  parecía y, mientras,  yo me entretenía oyéndoles. “Vamos a dejaros que la chica se aburre”, dijo alguno. No, no me aburría, al contrario, me encantó oír sobre cómo eran esas personas antes de que yo y nuestro vínculo existiéramos, cuando mis abuelos no eran mis abuelos, sino niños que vivieron la guerra,  jóvenes que flirteaban, que iban a verbenas, novios que se carteaban.

Más allá de sus arrugas, los ojos de todos brillaban, tenían una chispa y expresividad que no había variado con los años. Me invadió una gran tranquilidad, porque me di cuenta de la belleza que encierra el paso del tiempo.  Somos, fuimos, y tenemos todavía tiempo para seguir siéndolo. Lo que necesitamos es solamente vivirlo y guardarlo con aquellos con los que lo he compartido. Entonces podremos decir: ¿te acuerdas?, y será con cariño. Love me do.


14
nov 11

Abataba

Abataba es una firma española de accesorios que he descubierto recientemente. Vende bolsos y complementos  que, realizados a mano en Madrid, se venden por Internet.  Si sois de llevar bisutería con un toque naïf, probablemente compartiéis mi gusto, porque lo que más divertido me parece de esta marca son sus colgantes, anillos y pulseras de la colección Sweet, con forma de helados, cookies, hamburguesas, bombones, máquinas de chicles, macarons… Simplemente, ¡comestibles!

Música: Sweet Disposition, de Temper Trap



03
nov 11

Huele, siente

Paseando me  ha venido el aroma a castañas asadas de un puesto callejero y, súbita e inesperadamente, me he sentido feliz.  Me ha transportado directamente a mi infancia. A fogatas de chimenea, tardes de juegos de mesa en familia, calles con luces navideñas, risas con amigos mientras el aire frío penetra en los pulmones. Vivimos rodeados de olores que tienen una presencia invisible pero mágica en nuestras vidas.  Como la de veces que he entrado en portales de edificios antiguos que siempre me recordarán a la casa en la que vivía mi abuelo por ese olor ligeramente rancio; la conexión con las vacaciones al aspirar la fragancia del protector solar, el café y tostadas a la hora de levantarse, el olor de los libros viejos y los nuevos, el ambiente tras una tormenta de verano, la misteriosa ternura del suave olor de los bebés. También la tranquilidad que me aporta el perfume que mi madre emplea desde siempre o al que son fieles amigas mías.

Me parece fascinante que cada persona, cada hogar, tenga su propio olor. Intentamos incluso reproducirlos o lograrlos artificialmente mediante pefumes y ambientadores. Asociamos olores a emociones, sentimientos, vivencias y recuerdos que no se olvidan, sino que atesoramos en una memoria especial. A mí me gusta imaginarla como un diminuto armario con miles de cajones en los que los aromas se van almacenando, clasificando y cerrando con llave dentro de nuestra nariz. Algunos cajones los abrimos a diario, otros se abren de repente por sorpresa, algunos preferimos no abrirlos y también están los que queremos recuperar pero hemos perdido la llave. El olfato es una forma de comunicación que, precisamente por haber estado tan infravalorada me interesa tanto. ¿Cómo somos capaces de crear conexiones tan complejas entre lo que olemos y lo que vivimos?

Aquí os dejo de paso algunos de los anuncios de perfumes que más me gustan:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=r9VzsTLsRKw[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Wand8dyDU8Y&feature=related[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=o8yQDMbIj54&feature=related[/youtube]