21
nov 11

¿Blanca Nieves vs Blanca Nieves?

Me declaro un fan acérrimo de las películas fantásticas. Desde pequeño he sentido admiración por aquello que va más allá de nuestra imaginación, de aquello que se aleja de las barreras de la razón y el realismo y nos sumerge en un mundo totalmente nuevo. Los cuentos infantiles (y no tan infantiles) han sido fuente de inspiración para muchas de esas historias y, recientemente, he sabido de la existencia de dos proyectos que ya se están rodando. Ambos, desde perspectivas diferentes,  abordan la misma historia: la de Blanca Nieves.

La primera es ‘Blanca Nieves y la leyenda del cazador’ (‘Snow White and The Huntsman’) del debutante detrás de las cámaras y realizador Rupert Sunders. Contando con Kristen Stewart y Charlize Theron para encarnar a Blanca Nieves y la malvada Reina respectivamente, Sunders parece tener entre manos un proyecto cuanto menos atractivo en el que ha querido dejar de lado el aspecto más infantil de la historia (creado principalmente por la versión de 1937 de Disney) y ha optado por una adaptación más bien oscura.  En cuanto a la sinopsis, es la siguiente:  Una tenebrosa Reina obsesionada con ser la más bella (Charlize Theron) se ve amenazada por la hermosura de una joven (Kristen Stewart) por lo que echa mano de un cazador para que acabe con su vida (Chris Hemsworth, o el actor que encarna a Thor para los que no lo conozcan). No obstante, el cazador cambiará de parecer y entrenará a la Joven para que se enfrente a ella.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=7IczLEBneZU[/youtube]

La segunda versión es la dirigida por Tarsem Singh (‘La Celda’, ‘The Fall:  El sueño de Alexandria’, ‘Inmortals’) bajo el título ‘Mirror Mirror’ (‘Espejito Espejito’) y protagonizada por  Lily Collins (Blanca Nieves), Julia Roberts (La malvada Reina) y Armie Hammer (El Príncipe). Tarsem ha preferido crear una historia más cómica y llena de colorido en la que destaca la caracterización de los siete enanos y el llamativo vestuario y decorado.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=kpLVO396eHs[/youtube]

Personalmente me atrae más la primera versión, ya que los efectos visuales parecen mucho más atractivos y la perspectiva que ha tomado Tarsem Singh me parece un poco sosa (aunque he de reconocer que me impresionó el atractivo visual de ‘La Celda’ y me muero de ganas de ver ‘Inmortals’). Y a vosotr@s, ¿Cuál os gusta más? (si es que os gusta alguna…)


13
nov 11

Ladrones de bicicletas

Una de las mejores características que puede tener una película es su capacidad de conectar con el público, aún mucho después de que haya sido rodada. Cuando el mensaje de un largometraje perdura en el paso del tiempo, significa que lo que su director está queriendo contar es universal.

‘Ladri di Biciclette’ (‘Ladrones de bicicletas‘) es una película italiana dirigida por Vittorio De Sica en 1948, coincidiendo con la época del neorrealismo italiano en el mundo del cine. Basada en la novela homónima de Luigi Bartolini, cuenta la historia nos sitúa durante la época de la posguerra donde Antonio Ricci, un hombre sin empleo, encuentra trabajo pegando carteles. El único requisito que le piden es que disponga de una bicicleta y, aunque Ricci la consigue, el primer día de trabajo se la roban, por lo que el pobre hombre se pasará todo el film intentando recuperarla.

Lo que caracteriza a ‘Ladri di Biciclette’ es la supresión del actor como protagonista. Las situaciones, el día a día de las personas y el propio escenario cobran protagonismo, como si se quisiera dar a entender que  nuestras vidas están marcadas sin que podamos hacer nada por cambiarlas. La desesperación de Ricci por intentar recuperar su bici, aún a costa de sacrificar el orgullo que su hijo tiene por él, pretende mostrar que en ocasiones es imposible luchar contra el curso de la vida, que hay situaciones que no podemos cambiar por mucho que lo intentemos.

Hay una dicho en Nápoles que dice así: O’ cane mozzeca semp’ o’stracciato (El perro siempre muerde al mendigo).  Al igual que en la epoca de la posguerra, en la actualidad vivimos en época de crisis donde los más afectados son los que menos tienen. Al igual que a Ricci le arrebatan su bicicleta, a mucha gente se le ha arrebatado su hogar. Pero yo pregunto: ¿Debemos aceptar la inevitable derrota ante el destino com hace Ricci? ¿O debemos seguir luchando por aquello en lo que creemos?

Aquí os dejo el trailer de la película:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=FZm7WuIVPtM[/youtube]


02
nov 11

Criadas y Señoras, el valor de decir la verdad

  • Dirección: Tate Taylor.
  • Duración: 138 min.
  • Género: Drama.
  • Intérpretes: Emma Stone (Eugenia ‘Skeeter’ Phelan), Viola Davis (Aibileen), Bryce Dallas Howard (Hilly Holbrook), Octavia Spencer (Minny Jackson), Jessica Chastain (Celia), Ahna O’Reilly (Elizabeth).
  • Distribuidora: Buena Vista International Spain.

Pues sí, como dice el título de la entrada, al final he acabado por ver ‘Criadas y Señoras’ (‘The Help’) y he de decir que me ha sorprendido gratamente. A pesar del buen recibimiento que ha tenido en Estados Unidos, no me acababa de convencer del todo el trailer. No obstante, Tate Taylor, director de la aclamada ‘Winter’s Bone’ con la que January Jones se dio a conocer, hace un estupendo trabajo en adaptar el bestseller de Kathryn Stockett.

Combinando una historia dramática con momentos cómicos en los que es difícil aguantarse la risa, ‘Criadas y Señoras’ trata de acercarse a la temática del racismo desde una perspectiva diferente.  La historia se sitúa en torno a un grupo de mujeres que intentará dar a conocer las condiciones en las que muchas mujeres negras tenían que trabajar durante  la década de los 60. Una idea que, aunque en un principio parece que nos va a llevar a una de esas producciones pastelosas y que intentan decir algo sin llegar a nada,  consigue proyectar el denigrante trato de las amas de casa blancas a sus criadas negras, amortiguado por la inclusión de escenas graciosas y unos personajes que resultan a cada cual más emblemático.

Lo más destacable de la película, además de la historia en sí, es la excelente caracterización que las actrices hacen de sus personajes, con unas actuaciones muy convincentes en las que sobresalen la de las dos criadas (Minny y Aibileen) y de la mala malísima de la película, Hilly, interpretada por Bryce Dallas Howard (lo hace tan bien que le he cogido algo de asco a la propia actriz). Mi única crítica es para  Emma Stone, que ya la mencioné en una entrada anterior de este blog, puesto que (quizás por el hecho de que su papel se nos presenta como el principal cuando en realidad las sirvientas son las protagonistas) su interpretación no logra destacar entre las demás actrices. A pesar de todo, el reparto consigue mostrar la evolución entre las relaciones de los personajes; la importancia de la amistad más allá de las diferencias, de ver que somos algo más que la imagen que proyectamos a la gente.

Así, todas ellas trabajan para crear una historia que nos habla de la necesidad de dar a conocer la verdad; de que, independientemente de nuestra raza, de nuestras diferencias en cualquier aspecto de nuestra vida, todos merecemos una oportunidad, un derecho a vivir libres y sin miedo de ser quienes somos. Puede que haya gente que piense que este tipo de películas están pasadas de moda al no reflejar una situación actual, pero el racismo, la xenofobia y el desprecio por cualquier persona que se salga de lo “normal” o de lo “correcto”  siguen presentes en nuestra sociedad y, a mi parecer, está bien recibir toques de atención como el que ‘Criadas y Señoras’ nos da. Solo así podremos seguir mejorando, seguir luchando por aquello en que creemos y por ser, al fin y al cabo, quienes queremos llegar a ser.


27
oct 11

Estrenos: 28 de octubre de 2011

Como cada viernes, hoy llegan a nuestras pantallas otra tanda de estrenos para todos los gustos. Y como cada semana, yo me he querido adelantar a ellos y echar un vistazo a las películas que, con un poco de suerte (para ellas, obviamente) conseguirán arrastrarme hasta las taquillas y  hacerme pagar por ver alguna en el cine.

Tras revisar varios de los trailers y leer opiniones parece que una de las favoritas a tener algo de éxito en nuestras taquillas es ‘Criadas y Señoras’ (‘The Help’), un drama protagonizado por Emma Stone (esta chica está en alza), Bryce Dallas Howard y Sissy Spacek, entre otras. La película es una adaptación de la novela de Kathryn Stockett (que lleva el mismo nombre que la película) y está ambientada en el Mississippi de los años 60, donde una joven escritora entrevistará a mujeres negras que trabajan como sirvientas de familias adineradas, lo que causará un gran revuelo en su entorno.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=EhkMOONR7qM[/youtube]

No tiene mala pinta en absoluto, pero a mi me han llamado más la atención otros dos títulos.

El primero es ‘Eva’, una producción de ciencia ficción española que aborda, al igual que otras películas como  ‘Yo Robot’ (2004), ‘Inteligencia Artificial’ (2001) o ‘Blade Runner’ (1982), la evolución de las máquinas y su conversión en seres capaces de sentir. He leído por ahí que hay gente que se espera una película sin sustancia, una copia de las mencionadas anteriormente, además de mala por ser una producción española. Aún y todo, a mi me han entrado las ganas de verla; por el elenco de actores, que incluye a Daniel Brhül, Marta Etura, Alberto Ammann y Lluís Homar (entre otros), y por que me parece que siempre se le puede dar un punto de vista diferente a un tema tan amplio como el que abarca. Aquí os dejo el tailer:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=YfFRjZFKPXE[/youtube]

La segunda película que ha captado mi atención se titula ‘Timidos Anónimos’, una comedia francesa dirigida por Jean-Pierre Améris. Benoît Poelvoorde e Isabelle Carré protagonizan esta divertida película que nos muestra el difícil romance entre el heredero de una fábrica de chocolate y una maestra bonbonera, cuya timidez los mantendrá alejados y tendrán que luchar, acompañados de dulces recetas, para mostrar sus sentimientos. Aquí os dejo el trailer:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=apBZCX-lr2M[/youtube]


16
oct 11

Crazy, Stupid Love, ¿Otra comedia romántica con final previsible?

Crazy Stupid Love (‘Loco, estúpido, amor’)


  • Título: Crazy, Stupid Love
  • Género: Comedia
  • Nacionalidad: USA
  • Director: Glenn Ficarra, John Requa
  • Fecha de Estreno: Viernes, 07 de Octubre de 2011
  • Reparto: Ryan Gosling, Steve Carell, Emma Stone, Julianne Moore, Kevin Bacon, Marisa Tomei, John Carroll Lynch

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=TzMrekCGFv0&feature=player_embedded[/youtube]

No me molestan en absoluto las comedias románticas.  Ver cómo alguno de los actores mete la pata diciendo alguna chorrada delante de la persona que le gusta no sólo hace gracia por la escena en sí;  a veces me identifico con alguna situación parecida que he podido vivir. No obstante, cada vez me cuesta más encontrar una que de verdad me haga reír, que muestre situaciones verosímiles con las que podemos identificarnos.

Afortunadamente, Crazy Stupid Love viene provista de esos detalles que, sin convertirla en una obra maestra, la hacen entretenida, divertida y, por tanto, te duele algo menos (solo algo) el tener que desembolsar casi 7€ y medio para verla en el cine (Me sorprendo cada vez que me piden tal barbaridad para ver una película teniendo en cuenta que hay DVDs a menor precio…). La película dirigida por  Glenn Ficarra y John Requa, autores de ‘Philip Morris ¡Te Quiero!’, se centra en los aspectos más cotidianos del amor. Un divorcio causado (probablemente) por la monotonía de la vida diaria, un obsesivo primer amor no correspondido o las implacables técnicas de ligue de un guaperas  son algunos de los clichés que la película ofrece. Sí, habéis leído bien; clichés. Pero clichés contados con gracia, con cercanía y (más o menos) credibilidad.

La característica más positiva de Crazy, Stupid Love es su facilidad para conectar y atraer a públicos de diferentes edades. Las diferentes situaciones a los que los personajes se enfrentan, entretejen  una historia que se le hace muy amena al espectador y que alcanza su cúspide con la escena más graciosa de todo el metraje. Con un guión bastante bien estructurado aunque algo predecible, los directores nos acercan a los aspectos más simples de las relaciones, enfrentando a dos personajes que representan el antítesis del otro: Steve Carrell, que interpreta un hombre al que su mujer engaña una vez y ve cómo su vida se desmorona, y Ryan Gosling, muy acertado en su papel de ligón. Y en el abrigo de un bar ‘con clase’ los dos personajes se encontrarán y se ayudarán mutuamente de una manera en la que no se esperaban.

No nos engañemos.  La película entra dentro de esa categoría que en el vocabulario común llamamos “Americanada” por diversos aspectos que no quiero revelar por no dar detalles de la historia en sí.  Y, no obstante, se hace querer. Ficarra y Requa crean un ambiente lleno de pequeños detalles graciosos que logran hacerte pensar y ver que las cosas no son tan complicadas como las imaginamos y que, a veces, por mucho que nos esforcemos por aparentar ser algo para atraer a alguien, al final es nuestro verdadero yo el que cuenta y el que enamora a las personas. Así, combinando escenas más dramáticas con otras mucho más acarameladas, el propio guión parece reírse en cierta manera del romance y  de las películas románticas con escenas que le llevarán a más de uno a secarse las lágrimas… eso sí, causadas por la risa.


03
oct 11

El Naufragio de una sociedad

Todos buscamos un propósito en esta vida, un objetivo, un camino que recorrer. A menudo nos obsesionamos con alcanzar esa meta y pasamos por alto el viaje en el que nos embarcamos mientras intentamos llegar a ella; un viaje que, muchas veces, resulta más gratificante que el propio destino.

Algo parecido sucede con ciertas películas. Nos centramos tanto en cómo acabará la historia que prestamos poca atención a los acontecimientos que se suceden hasta llegar hasta dicho final. O, en ocasiones, una películas nos puede llegar a gustar justo hasta el final, que nos deja con un sabor algo amargo; como cuando esperamos que acabe de una manera y nos chafan con un final flojillo. Pues bien, entre estas dos sensaciones me debatí tras ver Naufragio del donostiarra Pedro Aguilera.

He aquí una breve sinopsis de la película:  Robinson es un inmigrante subsahariano que naufraga en la costa del sur de la península ibérica. Un joven atormentado que oye voces que le instan a que cumpla una misión: matar a un hombre. Ayudado por unas extrañas piedras que le guiarán en el camino, Robinson recorrerá el país en busca de este hombre para poder así recuperar algo que le había robado tiempo atrás. Al igual que Ulises viaja durante años para poder volver a la isla de Ítaca, Robinson se enfrentara a las sirenas, y cíclopes de  una sociedad totalmente nueva y diferente a lo que conoce.

Así, Aguilera nos muestra la difícil situación a la que muchos inmigrantes se enfrentan al llegar a una tierra que no es la suya; pero, sobre todo, a la cerrazón que sigue existiendo en muchos lugares y en la mente y en el corazón de muchas personas. Atrapado en un pueblo perdido en la nada, Robinson parece vivir en otro mundo, en una dimensión diferente en la que una voz le indica qué hacer en cada momento, y no parecen importarle los continuos desprecios de la familia con la que convive por un corto período de tiempo. Es en esta familia donde encontramos a un segundo ‘inmigrante’ o ‘forastero’, un hijo no aceptado por su condición sexual (muy acertada la actuación de Alex Merino) que vive atrapado en ese lugar donde el tiempo parece no pasar, donde ‘lo de siempre’ es lo bueno y no hay más que discutir.

La de Aguilera es una cinta que, al menos a mi, no me dejó indiferente. A lo largo de las escenas la historia se va revelando poco a poco, pero no es el único punto de interés. El paisaje, que representa el estado emocional del personaje principal, la vida del pueblo y de sus pocos habitantes, lo que dicen y lo que dejan de decir… en definitiva, la atmosfera que se respira durante la película merecen ser mencionados (aunque he de reconocer que había momentos en los que no tenía ni idea de lo que el director estaba queriendo transmitir). Es precisamente el final que no entendí pero que, gracias a la explicación del propio director (se proyectó durante el Zinemaldia, por lo que pudimos disfrutar de una charla con el reparto, el productor y el propio Pedro Aguilera) se me aclaró: “una especie de Viernes (personaje de la novela Robinson Crusoe) que viaja a matar a este individuo que tiempo atrás lo privó de su nombre”. Visto así…

Así pues, nos encontramos con una cinta experimental, algo complicada y con una interpretación abierta, que intenta ir más allá del tema de la inmigración y se adentra en el mundo del vudú y del interior del ser humano, que muchas veces naufraga a la deriva y no se encuentra a sí mismo hasta que algo ocurre en su vida.  Un naufragio que quizás no lo representa el protagonista, sino que puede percibirse en el choque de dos sociedades que, al no querer entenderse, se ahogan mutuamente en la incomprensión.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=bSeLICCwagQ[/youtube]


27
sep 11

Intruders, lo nuevo de fresnadillo

Este pasado viernes comenzó la 59 edición del Festival de Cine de San Sebastián, que se inauguró con la última película del director tinerfeño Juan Carlos Fresnadillo, Intruders. Un evento insólito puesto que no es muy común que una película de terror sea la encargada de abrir este festival. Clive Owen, Pilar López de Ayala, Daniel Brühl y Ella Purnell son los protagonistas principales de esta cinta, en la cual se enfundan el papel de los miembros de una familia que se verá envuelta en una serie de sucesos paranormales relacionados con la presencia de ‘Carahueca’, un extraño ser, que parece acosar a los niños de la familia.

Todo comienza con el trozo de papel que la pequeña Mia (Ella Purnell) encuentra en un hueco de un árbol cercano a la casa de sus abuelos, a las afueras de Londres,  y en el que hay escrita una historia de miedo, un cuento de terror para los más pequeños. Esto será el desencadenante de la visita inesperada de un intruso, un hombre sin cara que se esconde en la oscuridad de su armario. Paralelamente, Juan, un niño español, sufre terribles pesadillas en las que también es acechado por ‘Carahueca’. Ambas historias se entrecruzarán de una manera ‘inesperada’ (o no tanto; se huele por donde va la cosa a medida que la película avanza) en este thriller descafeinado en el que se echan de menos  más sustos.

El planteamiento de la historia no es malo; un monstruo sin cara acecha a niños en busca de un nuevo rostro con el cual la gente pueda verlo y así quererlo. Un ser que es invisible para la mayoría de las personas y que quiere hacerse notar, hacerse querer por los demás (¿No os parece un tema muy actual? Bien podría haber tirado de ahí y ligarlo con el tema del bulling). La idea de sumergirse en los miedos de nuestra infancia, a la oscuridad, la noche, ‘el coco’, la soledad… me parece muy interesante y realmente creo que Fresnadillo ha hecho un esfuerzo por crear una historia verosímil.

No obstante, y a pesar que la película consigue mantenerte, por momentos, en tensión, no consigue asustar lo suficiente al espectador y deja una sensación de querer que ocurra algo más, algo que realmente te aterre como cuando veíamos películas de miedo no aptas para menores de 18 cuando solo éramos unos críos y nos pasábamos la noche sin poder dormir. No me malinterpretéis; no pido una serié de sustos cliché de esos que sabemos cuándo van a ocurrir y nos asustan igualmente. Pero creo que los miedos de la infancia están representados desde una perspectiva adulta, de modo que  a pesar de que a un niño la historia podría asustarle, a un adulto no le produce esa sensación de miedo que creo que el director quiere interpretar con su historia.

Como resultado tenemos una cinta que está bien para rememorar los malos momentos que pasábamos de pequeños cuando no podíamos dormir; que se adentra en la psicología infantil y de cómo a veces ocultamos las cosas que nos duelen o que nos pueden dañar por miedo, miedo a que nos juzguen, miedo a recordar, a admitir que hay ciertas cosas que son como son y que tenemos que aprender a vivir con ellas. Pero para los que quieran disfrutar de una cinta de terror, les aconsejo que sigan buscando.

PD: Aquí os dejo el trailer, por si os pica el gusanillo


19
sep 11

Hacerse mayor, sin sacrificar el país de nunca jamás

La segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer. Esas eran las indicaciones que Peter Pan le daba a Wendy y sus hermanos para que llegaran al País de Nunca Jamás. Único requisito: ser un niño para siempre.

Aunque la versión de Disney es, posiblemente, la más conocida, el clásico de J.M.Barrie ha sido adaptado en la gran pantalla en varias ocasiones: desde la más antigua (de 1924) creada por la paramount pictures, hasta las más nuevas películas protagonizadas por campanilla, pasando por la mítica Hook (protagonizada por Robin Williams).  Todas ellas celebran el espíritu de la juventud, de la libertad y el poder que nos otorga la fantasía. Esa fantasía que nos brinda alas y que, por unos momentos, nos hace pensar que somos invencibles.

Pero, sin duda, una de las más especiales para mi es Descubriendo Nunca Jamás (Finding Neverland), del director Mac Forster (suyas son las magníficas Monster’s Ball y Cometas en el Cielo).  La película está protagonizada por Jhonny Depp y Kate Winstlet, que cuentan con la compañía de grandes actores como Dustin Hoffman, Julie Christie, Radha Mitchell o Freddie Highmore (el niño de Charlie y la Fábrica de Chocolate).

Ahogado por las malas críticas de sus últimas obras, el escritor J.M.Barrie (Depp) decide escribir una nueva historia y para ello tomará como punto de referencia la relación que tiene con una familia (Winslet y sus hijos), de la cual forma parte el pequeño Peter, que no cree en los cuentos de hadas.  Desde una perspectiva diferente,  Forster se adentra en la vida del escritor J.M.Barrie y en los hechos reales de cómo consiguió la inspiración para escribir la que sería su obra más conocida.

Con una sensibilidad que llega a rozar los límites de lo infantil (pero sin pasarse) la película se adentra en la batalla que cada uno de nosotros libra cuando le ha llegado la hora de crecer, cuando ya no podemos aferrarnos a nuestra infancia para solventar los problemas. Con la muerte de su padre, el pequeño Peter deja de creer en la fantasía. Es el propio Barrie (Depp) que representa su antítesis, que no quiere dejar que las normas de sociedad de finales del siglo XIX lo engullan.

Al igual que la llama de una vida se apaga a causa de una enfermedad, la imaginación y la fantasia que tenemos cuando somos niños se desvanece ante una sociedad que parece obligarnos a dejar nuestros sueños a un lado. No creo que Forster quiera privar de realismo al personaje de Depp, que ve como se desmorona su matrimonio al relacionarse emocionalmente con la señora Llewelyn Davies (Winslet) y a sus hijos; no obstante, sí se aferra a la necesidad que tenemos de tener una ilusión, un propósito en la vida. ¿Por qué debemos dejar de soñar? ¿Acaso no son los sueños los que nos empujan a superarnos?

Un sueño que ambos protagonistas, el escritor y el niño, en el fondo comparten: el de seguir siendo niños. O, visto de otra manera, el seguir teniendo una ilusión, una fantasía por la cual vivir. Una fantasía, que no nos nuble la vista, sino que nos ayude a seguir adelante con nuestros propósitos.

Aquí os dejo el trailer de la película:


12
sep 11

Por favor, que vuelva Schwarzenegger

Hace un par de semanas se estrenó el remake de Conan, probablemente la película del bárbaro más conocido del mundo del cine. Esta vez, Marcus Nispel toma la batuta para dirigir a Jason Mamoa (conocido por su trabajo en series de televisión como Stargate: Atlantis y la recientemente estrenada Juego de Tronos), que releva a Arnold Schwarzenegger en el papel de Conan. El trabajo parecía sencillo:  producir una cinta renovada y modernizada del mítico personaje de los 80 con la ayuda de  los avances en tecnología y en el mundo del cine en general. Pues bien, a mi parecer, ni el director ni los actores han estado a la altura del proyecto.

Tras un prometedor inicio, bastante violento, en el que se muestra la infancia y la razón de venganza del guerrero, la historia cae en picado a medida que el metraje avanza.

No es que la idea de vestir (o en este caso,  sería más correcto decir desvestir) a un musculitos  y entregarle una espada para que reparta a diestro y siniestro sea la más original del mundo, ni se podía esperar una película de calidad insuperable. No obstante, aunque la original tampoco esté construída sobre un gran guión (los diálogos entre los personajes dejaban bastante que desear), la versión dirigida por Nispel pierde completamente el rumbo a la hora de intentar mantener una cierta coherencia en la historia.

El principal problema reside en que se mezclan escenarios creados con tecnología digital con otros en los que prácticamente parece que el decorado ha sido montado en cuestión de pocas horas. Los personajes se mueven en ellos a trompicones: en una escena están en un lugar, en la siguiente viajan a otro, luego a otro más… se mueven tanto, que da la sensación que cambian de lugar sin un motivo concreto, únicamente para enseñar los paisajes creados con tecnología CGI.

Por otro lado, las actuaciones de los actores tampoco destacan. No es que no representen bien su papel, pero el guión no les hace ningún favor, la relación de amistad entre Conan y su compañero pirata me resulta ilógica (¿Por qué le sigue a todas partes? En ningún momento se explica qué le debe a Conan, el porqué le es tan fiel…), la pelea entre las dos mujeres es un topicazo y, en mi opinión, Mamoa no consigue dar la talla en comparación con Schwarzenegger… estos detalles no favorecen nada a los personajes que acaban por resultar simplones.

A causa de todo ello tenemos como resultado una película sosa, con algún que otro momento emocionante, pero con demasiados cambios de ritmo que hacen que una historia que podría haber dado más de sí, se convierta en aburrida y plana (tanto que hubo espectadores que abandonaron la sala antes de que acabara). Por eso, desde aquí pido: por favor, que vuelva Schwarzenegger.

PD: Aquí tenéis el trailer de la nueva y la vieja versión. ¿Con cuál os quedais?

http://www.youtube.com/watch?v=pDjCrxXlMiA


08
sep 11

Un adiós no siempre significa el fin; a veces, es un nuevo comienzo

La primera vez que supe de Won Kar Wai estaba trabajando en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Una compañera de trabajo me habló de una de sus películas que tenía que ver obligatoriamente, porque era “muy buena, muy bonita, muy especial”.  Tengo que admitir que, a pesar de que han pasado unos añitos, aún no he podido disfrutar de la más que aclamada ‘In the mood for love’, que aquí la podemos encontrar bajo el nombre de ‘Deseando amar’. No obstante, hace poco llegó a mis manos otra de sus obras; concretamente, la titulada ‘My blueberry nights’ y tengo que admitir que, aunque me ha dejado un gusto agridulce, ha encendido mis ganas de disfrutar de las películas de este director Chino.

‘My blueberry nights’ nos transporta a la vida de Elizabeth (interpretada por Norah Jones) que, tras un desengaño amoroso, se embarcará en un viaje por Estados Unidos con la esperanza de volver a encontrarse a sí misma. Con esa sencilla trama como telón de fondo, Won Kar Wai aprovecha los distintos escenarios y personajes con los que la protagonista se va encontrando para crear una atmósfera visual diferente a la de otros directores. He de admitir que son ciertas las críticas que le hacen a la película, tachándola de lenta. No obstante, es precisamente esa lentitud  lo que nos hace apreciar el paisaje, los cambios de ángulo de la cámara, los diálogos muchas veces banales, y otras, llenas de mensajes… que otorgan realismo a la historia.

A través de la trama, el director nos intenta decir que siempre hay algo nuevo que encontrar en nuestra vida. El amor y el desamor juegan un papel importante en ella pero no siempre podemos atarnos a una persona, a una relación. La película nos muestra que el amor toma muchas formas; no sólo el existente entre una pareja, sino la cercanía que puede surgir hacia un extraño, o hacia una persona que creemos que odiamos hasta que la perdemos. En ese sentido, a mi parecer, el director quiere sacar a relucir que las pequeñas cosas que componen nuestro día a día son, al fin y al cabo, las que cuentan. La ruptura de una relación o el rechazo por parte de la persona amada no son más que contratiempos, obstáculos y pruebas que marcan nuestro camino, pero que debemos aprender a dejar atrás para darnos cuenta de que existen un millón de cosas más por disfrutar.

El trabajo de los actores a la hora de representar todo eso se puede calificar de correcto, en general. Puede que Norah Jones no sea una actriz veterana (de hecho no recuerdo ninguna otra película en la que la haya visto actuar), pero afronta su papel de manera adecuada, aunque parece más un personaje secundario . Quizás sea porque peca de poca expresividad, o puede que su actuación quede bajo la sombra de actores y actrices de mayor calibre como Rachel Weisz y David Strathairn (magníficos ambos en sus papeles correspondientes, son los que realmente destacan durante todo el metraje) o la recientemente galardonada Natalie Portman.  Por su parte, Jude Law tampoco me ha impresionado demasiado en su papel de barman con el corazón roto que se enamora de la protagonista, aunque la química que tiene con Norah Jones si que resulta más o menos creíble y ayuda a que el espectador quiera saber si pasará algo entre ellos.

En definitiva, una historia que podría haber dado más de sí, pero en la que destaca mucho la fotografía y la composición de las escenas, así como el mensaje que Won Kar Wai pretende transmitirnos (o eso me parece a mi), que son razón suficiente para hacer que quiera ver más películas suyas. Porque como bien dice Norah Jones en la película, “Un adiós no siempre significa el fin; a veces, es un nuevo comienzo”.

PD: Aquí os dejo el trailer de la película por si alguien se anima a verla.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=49S-hh9kldI[/youtube]