27
oct 11

Estrenos: 28 de octubre de 2011

Como cada viernes, hoy llegan a nuestras pantallas otra tanda de estrenos para todos los gustos. Y como cada semana, yo me he querido adelantar a ellos y echar un vistazo a las películas que, con un poco de suerte (para ellas, obviamente) conseguirán arrastrarme hasta las taquillas y  hacerme pagar por ver alguna en el cine.

Tras revisar varios de los trailers y leer opiniones parece que una de las favoritas a tener algo de éxito en nuestras taquillas es ‘Criadas y Señoras’ (‘The Help’), un drama protagonizado por Emma Stone (esta chica está en alza), Bryce Dallas Howard y Sissy Spacek, entre otras. La película es una adaptación de la novela de Kathryn Stockett (que lleva el mismo nombre que la película) y está ambientada en el Mississippi de los años 60, donde una joven escritora entrevistará a mujeres negras que trabajan como sirvientas de familias adineradas, lo que causará un gran revuelo en su entorno.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=EhkMOONR7qM[/youtube]

No tiene mala pinta en absoluto, pero a mi me han llamado más la atención otros dos títulos.

El primero es ‘Eva’, una producción de ciencia ficción española que aborda, al igual que otras películas como  ‘Yo Robot’ (2004), ‘Inteligencia Artificial’ (2001) o ‘Blade Runner’ (1982), la evolución de las máquinas y su conversión en seres capaces de sentir. He leído por ahí que hay gente que se espera una película sin sustancia, una copia de las mencionadas anteriormente, además de mala por ser una producción española. Aún y todo, a mi me han entrado las ganas de verla; por el elenco de actores, que incluye a Daniel Brhül, Marta Etura, Alberto Ammann y Lluís Homar (entre otros), y por que me parece que siempre se le puede dar un punto de vista diferente a un tema tan amplio como el que abarca. Aquí os dejo el tailer:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=YfFRjZFKPXE[/youtube]

La segunda película que ha captado mi atención se titula ‘Timidos Anónimos’, una comedia francesa dirigida por Jean-Pierre Améris. Benoît Poelvoorde e Isabelle Carré protagonizan esta divertida película que nos muestra el difícil romance entre el heredero de una fábrica de chocolate y una maestra bonbonera, cuya timidez los mantendrá alejados y tendrán que luchar, acompañados de dulces recetas, para mostrar sus sentimientos. Aquí os dejo el trailer:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=apBZCX-lr2M[/youtube]


16
oct 11

Crazy, Stupid Love, ¿Otra comedia romántica con final previsible?

Crazy Stupid Love (‘Loco, estúpido, amor’)


  • Título: Crazy, Stupid Love
  • Género: Comedia
  • Nacionalidad: USA
  • Director: Glenn Ficarra, John Requa
  • Fecha de Estreno: Viernes, 07 de Octubre de 2011
  • Reparto: Ryan Gosling, Steve Carell, Emma Stone, Julianne Moore, Kevin Bacon, Marisa Tomei, John Carroll Lynch

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=TzMrekCGFv0&feature=player_embedded[/youtube]

No me molestan en absoluto las comedias románticas.  Ver cómo alguno de los actores mete la pata diciendo alguna chorrada delante de la persona que le gusta no sólo hace gracia por la escena en sí;  a veces me identifico con alguna situación parecida que he podido vivir. No obstante, cada vez me cuesta más encontrar una que de verdad me haga reír, que muestre situaciones verosímiles con las que podemos identificarnos.

Afortunadamente, Crazy Stupid Love viene provista de esos detalles que, sin convertirla en una obra maestra, la hacen entretenida, divertida y, por tanto, te duele algo menos (solo algo) el tener que desembolsar casi 7€ y medio para verla en el cine (Me sorprendo cada vez que me piden tal barbaridad para ver una película teniendo en cuenta que hay DVDs a menor precio…). La película dirigida por  Glenn Ficarra y John Requa, autores de ‘Philip Morris ¡Te Quiero!’, se centra en los aspectos más cotidianos del amor. Un divorcio causado (probablemente) por la monotonía de la vida diaria, un obsesivo primer amor no correspondido o las implacables técnicas de ligue de un guaperas  son algunos de los clichés que la película ofrece. Sí, habéis leído bien; clichés. Pero clichés contados con gracia, con cercanía y (más o menos) credibilidad.

La característica más positiva de Crazy, Stupid Love es su facilidad para conectar y atraer a públicos de diferentes edades. Las diferentes situaciones a los que los personajes se enfrentan, entretejen  una historia que se le hace muy amena al espectador y que alcanza su cúspide con la escena más graciosa de todo el metraje. Con un guión bastante bien estructurado aunque algo predecible, los directores nos acercan a los aspectos más simples de las relaciones, enfrentando a dos personajes que representan el antítesis del otro: Steve Carrell, que interpreta un hombre al que su mujer engaña una vez y ve cómo su vida se desmorona, y Ryan Gosling, muy acertado en su papel de ligón. Y en el abrigo de un bar ‘con clase’ los dos personajes se encontrarán y se ayudarán mutuamente de una manera en la que no se esperaban.

No nos engañemos.  La película entra dentro de esa categoría que en el vocabulario común llamamos “Americanada” por diversos aspectos que no quiero revelar por no dar detalles de la historia en sí.  Y, no obstante, se hace querer. Ficarra y Requa crean un ambiente lleno de pequeños detalles graciosos que logran hacerte pensar y ver que las cosas no son tan complicadas como las imaginamos y que, a veces, por mucho que nos esforcemos por aparentar ser algo para atraer a alguien, al final es nuestro verdadero yo el que cuenta y el que enamora a las personas. Así, combinando escenas más dramáticas con otras mucho más acarameladas, el propio guión parece reírse en cierta manera del romance y  de las películas románticas con escenas que le llevarán a más de uno a secarse las lágrimas… eso sí, causadas por la risa.


03
oct 11

El Naufragio de una sociedad

Todos buscamos un propósito en esta vida, un objetivo, un camino que recorrer. A menudo nos obsesionamos con alcanzar esa meta y pasamos por alto el viaje en el que nos embarcamos mientras intentamos llegar a ella; un viaje que, muchas veces, resulta más gratificante que el propio destino.

Algo parecido sucede con ciertas películas. Nos centramos tanto en cómo acabará la historia que prestamos poca atención a los acontecimientos que se suceden hasta llegar hasta dicho final. O, en ocasiones, una películas nos puede llegar a gustar justo hasta el final, que nos deja con un sabor algo amargo; como cuando esperamos que acabe de una manera y nos chafan con un final flojillo. Pues bien, entre estas dos sensaciones me debatí tras ver Naufragio del donostiarra Pedro Aguilera.

He aquí una breve sinopsis de la película:  Robinson es un inmigrante subsahariano que naufraga en la costa del sur de la península ibérica. Un joven atormentado que oye voces que le instan a que cumpla una misión: matar a un hombre. Ayudado por unas extrañas piedras que le guiarán en el camino, Robinson recorrerá el país en busca de este hombre para poder así recuperar algo que le había robado tiempo atrás. Al igual que Ulises viaja durante años para poder volver a la isla de Ítaca, Robinson se enfrentara a las sirenas, y cíclopes de  una sociedad totalmente nueva y diferente a lo que conoce.

Así, Aguilera nos muestra la difícil situación a la que muchos inmigrantes se enfrentan al llegar a una tierra que no es la suya; pero, sobre todo, a la cerrazón que sigue existiendo en muchos lugares y en la mente y en el corazón de muchas personas. Atrapado en un pueblo perdido en la nada, Robinson parece vivir en otro mundo, en una dimensión diferente en la que una voz le indica qué hacer en cada momento, y no parecen importarle los continuos desprecios de la familia con la que convive por un corto período de tiempo. Es en esta familia donde encontramos a un segundo ‘inmigrante’ o ‘forastero’, un hijo no aceptado por su condición sexual (muy acertada la actuación de Alex Merino) que vive atrapado en ese lugar donde el tiempo parece no pasar, donde ‘lo de siempre’ es lo bueno y no hay más que discutir.

La de Aguilera es una cinta que, al menos a mi, no me dejó indiferente. A lo largo de las escenas la historia se va revelando poco a poco, pero no es el único punto de interés. El paisaje, que representa el estado emocional del personaje principal, la vida del pueblo y de sus pocos habitantes, lo que dicen y lo que dejan de decir… en definitiva, la atmosfera que se respira durante la película merecen ser mencionados (aunque he de reconocer que había momentos en los que no tenía ni idea de lo que el director estaba queriendo transmitir). Es precisamente el final que no entendí pero que, gracias a la explicación del propio director (se proyectó durante el Zinemaldia, por lo que pudimos disfrutar de una charla con el reparto, el productor y el propio Pedro Aguilera) se me aclaró: “una especie de Viernes (personaje de la novela Robinson Crusoe) que viaja a matar a este individuo que tiempo atrás lo privó de su nombre”. Visto así…

Así pues, nos encontramos con una cinta experimental, algo complicada y con una interpretación abierta, que intenta ir más allá del tema de la inmigración y se adentra en el mundo del vudú y del interior del ser humano, que muchas veces naufraga a la deriva y no se encuentra a sí mismo hasta que algo ocurre en su vida.  Un naufragio que quizás no lo representa el protagonista, sino que puede percibirse en el choque de dos sociedades que, al no querer entenderse, se ahogan mutuamente en la incomprensión.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=bSeLICCwagQ[/youtube]