14
mar 12

¿Por qué va tan bien el Lagun Aro?

¿Por qué va tan bien el Lagun Aro? Es la pregunta que familiares, amigos, conocidos y seguidores del equipo me llevan unos cuantos días haciendo. Y es que el cuarto puesto está rompiendo moldes en la propia liga y llamando la atención de todo el mundo. El histórico momento que vive el Lagun Aro es la suma de muchos factores, como suele suceder en casos excepcionales como el que nos ocupa. El equipo está inmerso en una dinámica tan positiva que se ha llenado de confianza y se cree capaz de ganar a cualquiera, tal y como está demostrando. Sito Alonso ha logrado transmitir a la plantilla una actitud de confianza, optimismo y lucha diaria que los jugadores han tomado como suya. Todos van a una, comportándose como un verdadero equipo. La suma de victorias ha hecho que la confianza, como una bola de nieve que cae rodando por una ladera, se haga mayor y mayor cada día que pasa y que el equipo se sienta poco menos que irreductible. La mejor muestra es que el equipo nunca da un partido por perdido y se aferra a él de cualquier manera.

Sito se ha encontrado con un grupo de jugadores ideal para que su filosofía calara. Una mezcla difícil de encontrar entre experiencia y ambición. El Lagun Aro tiene jugadores veteranos con cosas por demostrar: Vidal, Panko, Salgado, Doblas, Papamakarios, Betts… todos ellos de 30 o más años, pero con la ilusión de veinteañeros. Vidal, porque quiere reivindicarse tras dos años en el ostracismo en el Real Madrid; Panko, porque por primera vez en su carrera ha jugado la Copa y quiere estrenarse también en un play-off; Doblas, porque nunca ha gozado de éxitos en la ACB; Salgado, porque quiere demostrar que puede ser el base titular de un equipo ganador y que puede hacerlo bien fuera de Bilbao; Papamakarios, porque es su primer reto fuera de Grecia; Betts, porque en verano estaba sin equipo y aquí está consiguiendo resultados inesperados. La experiencia de este núcleo duro está resultando clave, porque el equipo no se deja llevar por la euforia y sigue manteniendo su inmejorable actitud de entrenarse con seriedad a diario y afrontar a tope los partidos. La moral por las nubes, los pies en el suelo.

Actitud, trabajo y experiencia son tres de las causas del éxito del Lagun Aro, pero sin talento la temporada no estaría siendo tan buena. Y el equipo de Sito también tiene talento. Sus dos estrellas son Panko y Vidal, que son dos de los mejores jugadores de la liga. Uno es el máximo anotador y el otro, el jugador español más valorado. Dan un salto de calidad tremendo. Sin ellos, el equipo probablemente seguiría compitiendo igual de bien, pero tendría algunas victorias menos. Son decisivos en muchos partidos. Los otros dos elementos diferenciadores son Salgado, en su mejor momento, y Baron, que causa el pánico en las defensas rivales. Su lanzamiento ha sido clave en muchos triunfos. Vamos, que calidad también hay de sobra, y Sito la explota con su apuesta por el juego ofensivo y alegre.

Con diez jornadas por delante y las virtudes del Lagun Aro expuestas, la siguiente pregunta es: ¿Aguantará a este ritmo hasta el final? No hay ningún motivo para pensar que no. Los jugadores más importantes no bajan su nivel y físicamente no da la sensación de que la temporada esté pesando. Solo las lesiones podrían frenar al equipo en sus aspiraciones de entrar en el play-off. El segundo hito histórico de la temporada está al alcance.


29
feb 12

Premio a la valentía

Situación: Empate en el marcador a nueve segundos del final del partido y posesión para el rival. Pregunta: ¿Cuántos entrenadores de la ACB se la jugarían a hacer falta para tener la última posesión, teniendo en cuenta que no quedan tiempos muertos? Respuesta: Pocos, muy pocos. Se podrían contar con los dedos de una mano y sobrarían dedos. Pues bien, uno de ellos es Sito Alonso y lo puso en práctica el pasado domingo ante el CAI Zaragoza.

La apuesta, arriesgadísima, salió bien, así que la satisfacción fue doble. Por un lado, la satisfacción lógica de una victoria así, sobre la bocina, algo que en Illumbe solo había pasado tres veces: el triple de Panko contra el Breogán en la LEB, el mate de Lou Roe contra el Murcia y el triple de Hopkins ante el Unicaja. Por otro lado, está la satisfacción de que ha triunfado tu apuesta baloncestística, una apuesta valiente, que es algo así como un oasis en el desierto que se ha convertido una liga cada vez más aburrida.

Está ahora en pleno debate por qué la ACB no engancha a más aficionados delante del televisor. Uno de los motivos que se están esgrimiendo es que los partidos son malos, aburridos, con tanteadores bajísimos y más fallos que aciertos. Es así. La obsesión de muchos entrenadores por la labor defensiva y por el basket control han desembocado en partidos infumables. En la Copa del Rey, sin ir más lejos, hubo emoción, sí, pero espectáculo, más bien poco. No creo que el baloncesto ganara ningún adepto esos cuatro días en el Sant Jordi.

Los marcadores rácanos se han convertido en algo habitual. Echando un vistazo a las estadísticas de la ACB, en las 21 primeras jornadas de liga, solo cinco equipos superan los 75 puntos anotados por partido: Real Madrid, Bizkaia, Lagun Aro, Barcelona y Unicaja. Solo el Madrid supera los 80. Y cuatro equipos (Murcia, Valladolid, Estudiantes y Gran Canaria) meten… ¡menos de 70! Un partido que acaba 72-68 no hay quien se lo trague si no eres seguidor de uno de los dos equipos por mucho que los entrenadores hayan dado un clínic táctico.

Apurar la posesión de 24 segundos en ataque es la norma en muchos equipos. No es el caso del Lagun Aro. Los jugadores tienen clarísimo que si tienen una posición cómoda en el segundo diez, van a tirar porque su entrenador les da libertad para hacerlo. A veces esos tiros se fallan y te da la impresión de que ha sido un ataque precipitado, hay que reconocerlo. “Para qué tira si le quedaban catorce segundos”, es el comentario habitual en estos casos. Es una apuesta por el baloncesto ofensivo, dinámico, alegre y atrevido fácil de criticar. Yo mismo tengo la tentación de hacerlo a veces. Pero deberíamos estar satisfechos de que el Lagun Aro, con menos medios que muchos otros equipos, da más espectáculo y juega mejor. Y su victoria contra el CAI no hará más que fortalecer esta apuesta. Es la muestra de que un baloncesto puede ser atractivo y efectivo a la vez. Acabe como acabe la temporada, la apuesta del GBC es digna de alabarse.


19
dic 11

Reivindicaciones medidas

“Es el momento de crecer”. Esta frase es el mejor resumen de la junta de accionistas que el Lagun Aro GBC celebró la semana pasada. También es el mejor resumen de la situación global del club dentro de la ACB, donde cumple su quinta temporada, cuarta consecutiva. Llegados a este punto, y después de varios años consecutivos reduciendo el presupuesto (de 7 millones a 5,8, luego a 5 y ahora a 4,8), la tendencia debe cambiar. Si el proyecto quiere crecer, debe haber un impulso.

Ese impulso es remodelar Illumbe. Para ello el GBC pide que las instituciones hagan una inversión del orden de los cuatro millones de euros para que Illumbe “deje de ser una plaza de toros y sea un pabellón polideportivo”. A priori, es una inversión razonable para acondicionar un pabellón-plaza de toros cuyas condiciones son bastante malas, la verdad. Desde aquella remodelación exprés en 2006, tras el primer ascenso, no se ha tocado nada salvo la construcción del gimnasio este verano. Creo que ya es hora de hacerlo. No es de recibo que siga habiendo corrientes de aire y que en invierno los jugadores pasen frío, frío de verdad, entrenando. El día que pudimos ver la sesión individual de Raúl Neto, en la calle hacía 11-12 grados y dentro estábamos todos con el abrigo subido hasta el cuello porque con las corrientes la sensación de frío era mayor. No es ninguna broma y hay jugadores que han jugado en el Lagun Aro que durante el invierno lo pasaban mal con lesiones crónicas debido al frío. Creo que lo mínimo es entrenar en un sitio cómodo. Por no hablar de los marcadores, la zona de prensa o los vestuarios, de lo peor de la liga. O de que el primer anillo está muy lejos de la cancha, con lo que eso conlleva a nivel de presión al rival y a los árbitros.

Evidentemente, mucha gente dirá que con la crisis que hay es una barbaridad gastar cuatro millones en el deporte porque hay necesidades más acuciantes en Donostia y Gipuzkoa. Una opinión lógica, respetable y entendible. Se trata, sin más, de decidir si se apuesta por el baloncesto o no, si se apuesta por hacer esa inversión y dar al GBC la posibilidad de crecer o se deja que cada año tenga un presupuesto apañado, con el riesgo de que un mal año deportivo le lleve de vuelta a la LEB.

El mensaje de Gorka Ramoneda me pareció acertado. Muchas veces hemos acusado al club de tener poca ambición deportiva. La negativa a hablar de la Copa cuando el equipo estaba cerca de entrar me sacaba de quicio, como dar por buenas las dos últimas temporadas de Laso y renovarlo después. Es elogiable, en cambio, su gestión económica. Desde su primer ascenso, ya en 2006, las pérdidas que ha ido teniendo cada curso las ha compensado con esos tres millones que recaudó en la conversión a sociedad anónima y el último curso lo acabó con superávit. Anecdótico (2.500 euros), pero superávit, al fin y al cabo. El club considera que es el momento de recibir su premio en forma de remodelación de Illumbe como principal arma para dar un salto de calidad. Supondría, además del mero hecho de mejorar la instalación, ahorrar en luz y calefacción (el club paga entre 300.000 y 400.000 euros por temporada por mantener la instalación y una construcción de una cancha anexa permitiría ahorrar mucho dinero) y optar a una Supercopa o una Copa del Rey, lo que daría otro fuerte impulso al club por su repercusión publicitaria. Otro tema que expuso el Lagun Aro es que los beneficios que se generan en los bares y el parking de pago los días de partido se los lleva el Ayuntamiento. El club pide poder gestionarlos o al menos llevarse parte de esos beneficios. Sería otra ayuda importante y me parece una petición bastante lógica.

La reivindicación de Ramoneda no pudo llegar, además, en mejor momento, unos días después de la victoria en Badalona y justo antes del brillante triunfo contra el Fuenlabrada. Pese a que el equipo ha tenido un difícil inicio de temporada, la afición está ilusionada con el proyecto de Sito Alonso. Coincidió, además, que acudió al palco el alcalde, Juan Karlos Izagirre, que comprobó de primera mano la precariedad de la instalación: apagón de 20 minutos, frío en algunas zonas… Es de esperar que tomara nota. Están, además, los ejemplos de Vitoria y Bilbao. Al Caja Laboral, las instituciones le han remodelado por completo el Buesa Arena y al Bizkaia le han construido un pabellón nuevo, gastándose en ambos casos muchos millones. El Lagun Aro no pide tanto, porque sabe que en Gipuzkoa es imposible conseguir lo que tienen los vecinos. Pide algo lógico y con sentido común. Son las instituciones las que deben decidir ahora.


14
dic 11

Neto, sin límites

“Sky is the limit” (“El cielo es el límite”) reza el tatuaje que tiene en el pecho, encima de su corazón. Lo descubrimos en el bonito calendario fomentando los valores del deporte que han protagonizado las jugadoras del Bera Bera y los jugadores del Lagun Aro GBC. La frase, en el cuerpo de Raúl Togni Neto, cobra todo su sentido. ¿Cuál es el límite de este brasileño de 19 años que ya ha causado un gran impacto en la ACB? A tenor de sus primeros partidos en una liga muy exigente para los debutantes, y más para los jóvenes, su límite parece ser… el cielo, justo lo que dice su tatuaje, porque no se le adivina ningún límite. 

Poder presenciar la pasada semana uno de sus entrenamientos individuales en Illumbe resultó muy interesante. Fueron alrededor de 50 minutos de ejercicios ofensivos dirigidos por Sito Alonso. Penetraciones de todo tipo, por la izquierda, por la derecha, acabadas en bandeja o en tiro de 3-4 metros, con pases al pívot o a algún compañero abierto en el triple, amagos, rectificaciones, tiros lejanos… todo un clinic ofensivo. Neto ejecutaba lo que le mandaba su entrenador con una naturalidad pasmosa.

Pero más revelador que ese entrenamiento fue ver cómo hacía esos mismos ejercicios apenas cuatro días después en Badalona, en un partido muy importante. Todas las acciones que propiciaron sus nueve puntos en el tercer cuarto eran repeticiones de lo que hace entre semana en Illumbe. Incluso Sito Alonso, habituado a trabajar con jóvenes, se queda asombrado con la facilidad que tiene para asimilar los conceptos y aplicarlos con esa naturalidad que caracteriza todo lo que hace en la cancha. Como dijo a este periódico Moncho Monsalve, ex seleccionador brasileño y una persona que le conoce muy bien, Neto “tiene talento para este juego, el baloncesto ha nacido en él”.

Su madurez impresiona. No parece el típico base joven precipitado, que se pierde en penetraciones imposibles y no ve a sus compañeros. En once partidos suma 20 asistencias y 11 robos, por 14 pérdidas en 19 minutos de media. Cifras más propias de un base veterano que de un chaval. Pero es que en la cancha Neto no parece tener 19 años ni ser un debutante en la liga.

Hoy por hoy, el brasileño tiene por delante un futuro impresionante, sin techo, aunque en el deporte todo puede suceder, para bien o para mal, porque no es una ciencia exacta. Por ahora trabaja, y trabaja mucho. Además de los entrenamientos junto a sus compañeros, hace tres sesiones semanales individuales, dos de ellas técnicas y otra física. Además, hace sesiones de tiro, tanto desde la línea de personal como desde 6,75. Debe mejorar el tiro y lo sabe, por eso se empeña en superar los retos que le pone Sito. Dos de ellos son: hacer dos series de 18/25 en triples y lanzar cien con la condición de que no falle dos seguidos. Si lo hace, vuelta a empezar. Puede rondar tranquilamente las 20-25 horas de trabajo entre semana. En los deportes de equipo, no es lo habitual.

Desde el club siempre se muestran muy cautos con Neto. Sito y compañía están ilusionados, como no puede ser menos, pero nunca van a lanzar las campanas al vuelo. Lo protegen y lo miman. Quieren que crezca poco a poco, sin ponerle presión. Como ha ocurrido hasta ahora, saben que jugará partidos muy buenos y otros muy malos y que, como hizo contra el Alicante con ese triple, tomará alguna mala decisión en los finales de partido. Pero solo el hecho de tirarlo demuestra que tiene madera de estrella. Como aún no habla con la prensa, habla en la cancha. Y con cosas como las que hizo en Zaragoza o en Badalona, o en Illumbe contra el Valencia, es inevitable ilusionarse. Ojalá nada trunque su carrera, porque apunta muy alto. Y tiene contrato con el Lagun Aro hasta 2016.


13
dic 11

Una dupla de lujo

El partidazo de Andy Panko y Jimmy Baron en Badalona no valió solo para que el Lagun Aro lograra una victoria vital ante un rival directo. Sus 54 puntos, 28 para el ala-pívot y 26 para el escolta, les sirvieron para lograr una marca pocas veces alcanzada en la ACB, y es que hacía tres años que ninguna pareja de un mismo equipo se iba hasta esa cantidad de puntos aportando al menos 25 cada uno de ellos.

Según datos que dio a conocer ayer acb.com, el último precedente fue el de Fran Vázquez y Juan Carlos Navarro, que totalizaron 60 puntos (28 y 32) ante el Manresa, pero la marca tiene truco, ya que aquel partido, jugado el 22 de marzo de 2009, acabó 122-117 después de cuatro prórrogas, y Fran Vázquez y Navarro lograron esa cifra de puntos después de jugar 51 y 47 minutos, respectivamente. Panko y Baron necesitaron bastantes menos minutos en cancha (31 y 21) para meter sus citados 54 puntos.

También en la campaña 2008-09 hubo otras dos ocasiones en las que una pareja del mismo equipo alcanzó como mínimo 50 tantos con al menos 25 por cabeza. En las dos ocasiones uno de los protagonistas fue Igor Rakocevic, del Caja Laboral. Una vez estuvo acompañado por Pete Mickeal y la otra, por Mirza Teletovic. Todos ellos grandes nombres que dan idea del mérito de lo que hicieron los dos americanos del GBC.

Si entre los dos ya tienen un pequeño hueco en la historia de la ACB, también Jimmy Baron en particular logró una marca con pocos precedentes en la historia de la liga, la de más puntos en menos tiempo. Solo cuatro jugadores -Rakocevic (33 puntos), De Colo (28), Paul Davis (27) y Felipe Reyes (26)- habían logrado 26 puntos o más en apenas 21 minutos, tiempo que estuvo en cancha el escolta del Lagun Aro. Además, sus siete triples en ese tiempo solo los ha superado Rakocevic, con ocho aciertos de tres. Lo cierto es que Baron aprovechó a tope el tiempo que le dio Sito.

La cascada de datos referidos a Baron no acaba aquí. La web especializada solobasket.com suele publicar los lunes diferentes cifras estadísticas, entre ellas la eficiencia ofensiva, y el mejor de esta jornada ha sido el jugador del Lagun Aro, que también es el segundo con mayor valoración por minuto (1,095), ya que logró 23 de valoración en 21 minutos. Solo le superó Kaloyan Ivanov, del Alicante, que se apuntó su tercer MVP de la temporada con una actuación colosal: 19 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias y 12 faltas recibidas para 42 de valoración.

La actuación tanto de Panko como de Baron el domingo los confirmó como lo que son, dos de las estrellas de la ACB. La temporada de Panko está resultando simplemente espectacular y a sus 34 años atraviesa por su mejor momento. Es el máximo anotador de la liga con 19,9 puntos por encuentro, muy por encima de sus perseguidores: Teletovic (16,9), Davis (16,8) y Ayón (16,6). Es el octavo que más mete tanto de tres como de dos y el segundo que más tiros libres anota.

Baron, por su parte, es ya el máximo triplista de la competición con 2,55 aciertos por encuentro pese a su mal inicio liguero. El mejor tirador de la pasada campaña reclama su cetro aunque su porcentaje, del 33%, tiene que mejorar.


05
dic 11

Problemas evidentes

Es ahora, cuando ha vuelto a puestos de descenso en la jornada diez, cuando aparecen los nervios en torno al Lagun Aro GBC, pero todo empezó a torcerse hace ya mucho, a finales de agosto. Faltaba casi un mes y medio para empezar la temporada, pero en un plazo de pocos días se lesionó Korolev y el fichaje de Ajinca se frustró cuando parecía hecho. El club tuvo entonces un mes para recomponer su juego interior. Es difícil saber si estuvo lento de reflejos o si el mercado ya no ofrecía nada interesante para entonces, pero el caso es que llegaron Adeleke y Betts. Entonces parecieron refuerzos de un nivel claramente inferior al necesario y el tiempo nos está dando la razón a todos los que lo pensábamos, que éramos muchos por otra parte. Las críticas al respecto fueron muy mal recibidas. Buena parte del éxito de una temporada se fragua en verano y ahí el Lagun Aro falló. Las consecuencias llegan ahora.

El equipo de Sito no tiene ningún referente interior, algo inconcebible en la ACB. El único que podría ocupar ese rol es Doblas, a quien por cierto le mostraron la puerta de salida al acabar la pasada temporada. La marcha de Laso hizo cambiar de opinión al club –me imagino también que sería difícil colocar a un jugador como Doblas con un buen contrato en vigor- y ahora resulta que tiene que ser el pívot titular. Además, Sito le pide que tapone, que rebotee. En definitiva, que sea ese pívot físico que el equipo no tiene. La buena predisposición del cántabro es indudable e incluso llegó en pretemporada más fino que nunca. Pero de ahí a pedirle cosas que hasta ahora no ha hecho…

A Doblas le está costando hacer todo lo que le pide el entrenador. Además, Betts físicamente no está al nivel requerido y Adeleke, que parecía que iba a más, solo jugó cuatro minutos en Vitoria. A Olaizola no se le puede exigir nada. Una consecuencia directa de este panorama en la zona es el gravísimo problema que tiene el Lagun Aro con el rebote, una de las principales causas de las derrotas, por ejemplo, contra el Obradoiro, el Valladolid o el Alicante. También de la derrota en Vitoria. Es muy difícil ganar cuando el rival te coge tantos rebotes ofensivos (11 el Obradoiro, 14 el Valladolid, 17 el Alicante o 13 el Caja Laboral). Cada rebote ofensivo que te coge el rival es una posesión más para él y una menos para ti.

Acudir al mercado y encontrar un chollo es casi imposible y las arcas no están para dispendios, pero el Lagun Aro tiene que reforzar el equipo, cueste lo que cueste. Pensar en recuperar a los lesionados Lorant y Korolev, en vez de fichar, y que estos te resuelvan el problema me parece una irresponsabilidad. Las victorias urgen y Lorant no estará hasta enero y Korolev hasta febrero. Ahora mismo, no son la solución. Lo sería un pívot que rebotee, intimide y al que puedas meter un balón dentro en ataque para que produzca.

Sucede además algo habitual en estos casos, que los problemas no vienen solos. Baron es en teoría un valor seguro, pero su temporada está siendo decepcionante. Sus puntos se echan en falta. También me preocupa que el otro día contra el Caja Laboral los jugadores no mostraran ese espíritu competitivo de las anteriores jornadas. Espero que sea solo cosa de un día y no un mal síntoma más. La situación no es para tomársela a broma. Estar en zona de descenso en la jornada diez es preocupante, sobre todo cuando ya se ha perdido contra Obradoiro, Valladolid, Estudiantes y Alicante.


03
dic 11

Acerca del carácter

Me sorprendió Sito Alonso en la rueda de prensa de ayer dijera que su equipo debe mejorar “urgentemente” su carácter. Si tuviera que hacer una lista con los motivos por los que el Lagun Aro va antepenúltimo con un balance de 2-7, creo que no incluiría nunca la falta de carácter. No creo que sea el caso de los Panko, Vidal, Salgado, Baron o Doblas, por citar los jugadores que mejor conocemos y que además tienen un peso muy importante en la plantilla. Creo más bien que han demostrado tener carácter para competir en cada partido y por ejemplo ganar en Zaragoza en un día muy difícil.

Tampoco creo que las derrotas en finales a cara o cruz fueran causadas por la falta de carácter. ¿Los fallos en el tiro de Panko y Salgado contra el Alicante fueron por falta de carácter? ¿La pérdida de balón de Vidal también? ¿Y que el rival cogiera 17 rebotes ofensivos también? Se me ocurren otros motivos: 1. Los nervios y la tensión derivados de la necesidad de ganar por el mal inicio liguero. 2. La acumulación de minutos de algunos jugadores importantes por falta de relevos de garantías y que quizás les haga llegar cansados al final. 3. La indudable debilidad en el juego interior, que se manifiesta por ejemplo en conceder tantos rebotes al rival, cosa que ha pasado contra Obradoiro, Valladolid, Alicante… ¿Falta de carácter o carencias en la plantilla?

Habló Sito de nombres concretos, sobre todo Betts y Papamakarios. Del griego, dijo que está teniendo “un excesivo respeto por el equipo y la competición” (¿¿??). Una de las explicaciones más increíbles que he oído sobre el decepcionante rendimiento de un jugador que, no olvidemos, ha jugado Euroliga y Eurocup y con una década de experiencia en su país. ¿Respeto? Pues que se lo quite ya, que el Lagun Aro no puede permitirse que su primer relevo exterior promedie dos puntos y una asistencia. Lorbek, Alfonso Sánchez o Detrick aportaban bastante más.

Sito se mostró enérgico y optimista. Preguntado por su objetivo hasta el final de la primera vuelta, dijo: “Ganar todos los partidos”. Pareció pedir tiempo cuando comentó que “nuestra línea de trabajo debe ser ascendente y esto no es una cosa de tres meses. Hay muchos jugadores que aún no están haciendo todo lo que quiero porque no es fácil”. Todo lo que se dice en una rueda de prensa hoy en día hay que cogerlo con alfileres, porque los entrenadores tienen preparado lo que van a decir y el mensaje que quieren transmitir. Sito dio imagen de exigencia, optimismo y trabajo. Pero una cosa es decir las cosas con mucha energía y otra convencer. Eso sí, se agradece que no habla de mala suerte ni de que los árbitros le perjudican. Diciembre marcará en buena medida dónde estará este equipo. Ahora toca ganar partidos.


30
nov 11

¿Barondependencia?

Me ha costado convencerme, y me sigue costando hacerlo, de que realmente sea así, pero los números son tozudos. Cuando Jimmy Baron ha jugado bien y ha metido triples con un buen porcentaje, el Lagun Aro ha ganado; cuando ha jugado mal, el Lagun Aro ha perdido. 22 puntos con 3/6 en triples contra el CAI: victoria. 21 puntos y 4/6 en triples contra el Manresa: victoria. En los demás partidos ha estado por debajo de los 15 puntos y el 25% en triples, y su equipo ha perdido. La única excepción se produjo contra el Real Madrid, encuentro en el que metió 15 puntos con 3/7 en triples y el resultado fue de derrota

Entonces, ¿hay Barondependencia? Por suerte o por desgracia, parece que sí. Por suerte, porque sigo pensando que es uno de los mejores jugadores de la liga y que acabará jugando bien, lo que se debería traducir en victorias. Por degracia, porque no es bueno que un equipo dependa tanto de un jugador.

Atribuir las victorias y las derrotas a que Baron tenga o no el día me parece demasiado simple. Es verdad que el equipo juega sistemas para él y que por ejemplo el otro día contra el Alicante falló tres triples totalmente solo, lo que hizo mucho daño al equipo. Pero, como dijo Sito, habrá que buscar soluciones para que cada mal partido del escolta no acabe en derrota.

En este sentido, habrá que exigir más también a otros jugadores. La cuestión es si pueden darlo.  Papamakarios, sin ir más lejos, es el primer relevo en el juego exterior y aporta en trece minutos por partido dos puntos y una asistencia. Los dos últimos años pedíamos más a Lorbek por ser también el primer relevo y, pese a que aportaba bastante más que Papamakarios, no parecía suficiente. El griego en ataque no da casi nada y su supuesta fama de gran defensor la ha acreditado en algunos partidos, pero en otros no. Si no sube su rendimiento, hay un problema serio ahí, porque el otro exterior es Lander Lasa, que no juega. Por tanto, si Baron y Vidal juegan mal o tienen una lesión, no hay alternativa. De hecho, el otro día Sito puso a Salgado y Neto juntos.

Igual de corta es la rotación en el juego interior. Sin Lorant y Korolev, con los que no se podrá contar hasta mediados de enero o febrero, el juego interior se lo reparten básicamente entre Panko, Doblas y Adeleke, porque Betts está para pocos trotes. Teniendo en cuenta que Panko juega abierto, Doblas y Adeleke son la referencia interior. Es verdad que con Sito los pivots pierden protagonismo en la faceta anotadora, pero lo mismo que se ha dicho de Baron se puede aplicar a ellos dos. La victoria en Zaragoza llegó tras un último cuarto colosal de Doblas, y la de Manresa tras un partidazo del nigeriano. Es decir, hace falta también una actuación consistente del pívot de turno para ganar. Pero, ¿pueden hacerlo más a menudo? Las dudas al respecto son razonables. Sito defendió la semana pasada con entusiasmo la opción de sustituir a Lorant por Olaizola y no ir al mercado. ¿Seguirá pensando lo mismo? ¿O habrá cambiado de opinión y quiere fichar? En mi opinión, este equipo necesita un cinco titular como el comer. Con este juego interior, y con los inesperados problemas en el exterior, tocará sufrir. Los resultados hasta el momento lo demuestran.


22
nov 11

Cogiendo sitio

Han pasado ocho jornadas de liga y más o menos los equipos van cogiendo su sitio en la clasificación. El Barcelona y el Real Madrid van primero y segundo, les siguen el Caja Laboral y el Unicaja y también están arriba el Valencia y el Cajasol. Vamos, lo previsto. Como que ya ocupen los dos últimos puestos el Valladolid y el Obradoiro, dos de los principales candidatos al descenso, pese a la igualdad en la zona baja.

El Manresa, el Alicante, el Fuenlabrada y el CAI Zaragoza opositan por ahora a ser el equipo revelación y darse una alegría entrando en la Copa del Rey, y los que están por debajo de las expectativas son el Bilbao Basket y quizás el Gran Canaria, todo ello teniendo en cuenta que entre el octavo clasificado (Manresa), que es el último puesto con premio copero, y el último (Valladolid), solo hay dos victorias de diferencia.

Ahí, dentro de ese grupo se mueve el Lagun Aro GBC, aunque por ahora más abajo que arriba. Tiene la clasificación para la Copa casi imposible por su horrible inicio (0-4 incluyendo derrotas contra los dos últimos, Valladolid y Obradoiro), pero, ¿a qué puesto debería aspirar el GBC? Contando con que el Bilbao Basket vaya para arriba y se mete tarde o temprano entre los siete primeros, del octavo para abajo nadie va sobrado.

Un equipo capaz de poner a la vez en la cancha a Baron, Vidal y Panko, tres de los mejores jugadores de la liga, debería aspirar a estar en la zona media de la tabla e incluso a luchar por el play-off. La pareja de bases que forman Salgado y Neto también parece estar a la altura de luchar por algo más ambicioso que la simple permanencia. Pero, ¿y los demás? Está claro que a partir de ahí el nivel de la plantilla baja. Papamakarios es el primer relevo exterior y debe aportar más y por dentro todos los pivots deben dar un paso adelante. Lo está dando ya Kenny Adeleke, pero ¿será suficiente para convertirse en el pívot titular junto a Panko? Doblas, pese a estar en mejor forma que nunca, no está cómodo, Betts no da mucho más de sí porque su condición física es muy justita y encima Lorant se ha lesionado para varias semanas justo cuando empezaba a asomar la cabeza.

La buena actitud y disposición del equipo y la extraordinaria aportación de Panko como cuatro están logrando paliar el déficit en los puestos interiores, pero sin Lorant la rotación queda con Panko, Adeleke y Doblas, más Betts para momentos puntuales. Muy poco. Teniendo en cuenta que el regreso de Korolev está aún lejano, el club debería plantearse muy seriamente fichar. Los próximos partidos –Alicante, Caja Laboral, Joventut, Fuenlabrada y Gran Canaria- marcarán probablemente el devenir de la temporada. Con un plus en los puestos interiores el Lagun Aro estará capacitado para dar un salto en la tabla, pero si acaba el año 2011 todavía metido en los puestos de abajo y no viene un pívot de garantías, la temporada puede ser más dura de lo previsto.


09
nov 11

1-5. ¿Por qué?

Imagen de Gorka Estrada

El Lagun Aro GBC no ha empezado la temporada como esperábamos. Ganar un partido y perder cinco en las seis primeras jornadas es un balance malo, muy malo, tan malo que el equipo ocupa puestos de descenso, algo que no pasó los tres últimos años, no lo olvidemos. Tres años en la ACB que parecían quedar atrás con un relevo en el banquillo que insufló nuevos ánimos a todos. Pero en la cancha el inicio no ha podido ser peor. No ha estado a la altura de las expectativas.

Al Lagun Aro no le ha acompañado la suerte. Eso es indudable. Los cinco partidos los ha perdido por un margen muy estrecho. Jugó mal pero tuvo opciones de forzar la prórroga contra el Obradoiro. Empezó fatal frente al Valladolid pero Baron tuvo un tiro libre para ganar, contra el Estudiantes desperdició de forma inexplicable 21 puntos de ventaja en el tercer cuarto y ante el Unicaja y el Valencia dio la cara y jugó bien, pero perdió porque los equipos grandes en la ACB no perdonan y porque los árbitros tiran siempre al mismo lado… Lo fácil sería decir que el equipo merecía tener un par de victorias más y que en ese caso iría noveno, pero no se puede caer en eso, porque actitudes de este tipo ya ha habido de sobra en el club hace bien poco. Más bien, hará falta buscar los motivos. Si el Lagun Aro va 1-5 y es penúltimo es por algo. Eso es lo que hay que analizar. En este sentido, creo que Sito Alonso no va a caer en la complacencia ni el conformismo.

Panko y Vidal están a un altísimo nivel y Neto ya empieza a deslumbrar, formando una interesante dupla con Salgado. Pero, ¿y los demás? ¿Es competitiva la plantilla? Ahí ya hay más dudas. Cuando menos, está descompensada. El juego interior no tiene una referencia. No lo son, ni lo serán, Betts, Adeleke y Lorant, visto lo visto hasta ahora. Pueden y deben mejorar, porque su aportación hasta ahora es muy escasa, pero no serán la referencia del equipo. Debería serlo Doblas, pero en tres de los seis partidos se ha ido a la calle por faltas y no ha podido estar, por tanto, en los minutos decisivos. Sí jugó los últimos minutos en Zaragoza, donde además brilló tanto en ataque, anotando tres importantes canastas, como en defensa, donde puso dos tapones. Coincidió con la única victoria del Lagun Aro. No es casualidad. Pero debe hacer actuaciones así más a menudo. Si en los próximos partidos entre los cuatro interiores puros –el quinto es Panko– no dan un paso adelante, el club tendrá que acudir al mercado, porque no puedes jugar una temporada entera en la ACB sin un pívot de garantías que te ofrezca alternativas en ataque y solidez en defensa. Si no se han hecho bien los deberes en verano –tampoco se puede negar aquí la mala suerte con la lesión de Korolev y la espantada de Ajinca, pero hubo tiempo para reaccionar–, habrá que hacerlos ahora.

El juego exterior no se libra de los problemas en este inicio de liga. Todos alardeamos en verano de que el juego exterior del Lagun Aro es un lujo. Ahora no lo parece tanto. Primero, porque Panko juega prácticamente todos los minutos de ala-pívot. Segundo, porque la mala racha de Baron en el tiro empieza a preocupar. Es cierto que su sequía de puntos es compensada por Panko y Vidal y que ha mejorado en otros aspectos del juego, pero sus triples son necesarios. Tampoco es casualidad, como en el caso de Doblas, que su único partido bueno de la temporada coincidiera con el único triunfo del equipo. Y tercero, porque el primer relevo exterior, Papamakarios, está decepcionando. Cierto es que en los dos últimos partidos lo ha hecho bien en defensa, pero apenas aporta en ataque y el primer recambio de Baron y Vidal debe dar más. Solo mete 1,8 puntos por partido, que es muy, muy poco.

La escasa aportación del banquillo en todos los puestos excepto el base hace que los titulares como Panko, Vidal o incluso Baron se estén cargando de muchos minutos. Puede ser otra de las causas de las derrotas. Quizás los fallos en los tiros libres de los últimos minutos contra el Valladolid y el Valencia fueron motivados por el cansancio, porque a priori estos jugadores son muy fiables de la línea de personal y no les suele temblar el pulso. Al menos, hasta ahora no les temblaba.

El banquillo debe aportar más, la rotación debe ser más fiable. Solo así se podrá subir la intensidad defensiva –el Lagun Aro es el tercer equipo que más puntos recibe con 80 por jornada– y podrán algunos titulares tomarse respiros más prolongados. No podemos pretender que Panko, a punto de cumplir 34 años, sea un valladar en defensa, meta 20 puntos, coja 7 rebotes y fuerce 5 faltas jugando 35 minutos o más todos los partidos de aquí hasta mayo. Papamakarios, Lasa, Lorant, Adeleke y Betts –es decir, prácticamente medio equipo– promedian 8 minutos y totalizan, entre los cinco, diez puntos por partido.

El equipo mejoró ante el Valencia y dio motivos para la esperanza. Incluso la afición salió ilusionada pese a la derrota. El problema es que ya ha perdido contra tres rivales directos como el Obradoiro, el Valladolid y el Estudiantes y se ha metido en el pozo a las primeras de cambio. Este año no se habla de Copa, ni de nada parecido._Solo de sacar la cabeza de abajo cuanto antes para que esto no se complique más de lo esperado. Con sus carencias, el Lagun Aro parece más que otros rivales que tiene por delante. Pero debe empezar a enlazar victorias ya.